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ORGANIZACIÓN POR PROVINCIAS
 

La Provincia Pasionista de Castilla, formada por Castilla León, Madrid, Asturias, Cantabria, Bolivia, Chile, Panamá y Ecuador, llamada de la Preciosísima Sangre fue fundada en Septiembre de 1923. Establecidos los Pasionistas desde 1880, el crecimiento de su presencia hizo necesario crear distintas provincias con la finalidad de afianzar su vitalidad, experimentar de una manera más viva el carácter comunitario que constituya la vida religiosa y ofrecer un testimonio más cercano y acomodado a cada una de las regiones en las que se iba estableciendo. Así habían ido naciendo las distintas provincias que constituyen la Congregación Pasionista. Cada una de ellas es un sector de la Congregación unido con el resto de la Congregación unido con el resto por el común carisma compartido y por los distintos organismos de comunión y de corresponsabilidad que existen en ella. Está formada por un conjunto de religiosos y grupo de comunidades establecidas en distintos lugares.

Por la profesión de los consejos evangélicos se incorpora cada religioso a la Congregación en una Provincia determinada. Y por este gesto asume los ministerios y servicios que este sector de la Congregación tiene encomendados en determinados lugares o comunidades.

Un conjunto de comunidades forma una Provincia religiosa. Entre ellas, dentro de la Congregación, existe una solidaridad intensa expresando con ello la corresponsabilidad en las tareas, en las necesidades y en los logros.
Un órgano especial, en el que se vive y se ejerce la condición de pertenencia a una Provincia, es el capítulo Provincial. En él, convocado cada cuatro años, asisten todos los religiosos o aquellos que son delegados para ello. Este momento capitular es especialmente importante para crecer en comunidad, discernir a la luz de la Palabra de Dios las llamadas y los desafíos a los que somos enviados; es momento de evaluación y de programación en conexión con las orientaciones de la Congregación, de la Iglesia; siempre atentos al discernimiento de los "Signos de los tiempos".

Personas, lugares, servicios, definen a una Provincia Religiosa. Y a nosotros de una manera especial, la Memoria Passionis que fundamenta lo que intentamos realizar y nos dinamiza siempre para revitalizar y abrir nuevos campos en los que hacer significativamente presente el Misterio Pascual a través de nuestra vida y de nuestro Apostolado.

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