II Encuentro anual de formación
de la Familia Pasionista(CII)
Angosto 14,15 y 16 de Noviembre
Los laicos, protagonistas
en La Pasión..
Angosto
era el lugar indicado para la cita, un santuario con sabor a familia
pasionista en la provincia de Álava, enclavado en un hermoso
valle donde la mano de Dios se hace vida creando..Hasta allí
fuimos llegando de los diferentes rincones de la península ibérica,
allí nos reunía nuestro carisma, nuestra forma de vivir
la fe.. Nuestro punto de encuentro, una vez más, quiso ser la
Pasión..La Pasión que día a día nos hace
sentirnos privilegiados por entender nuestra vida cristiana desde el
trono de la cruz..Sabemos que no somos los primeros, ni los que mejor
lo hacemos, pero somos lo que Dios quiso que fuéramos..Pasionistas..Y
así lo vivimos y así nos reunimos ese fin de semana de
Noviembre en Angosto, para descubrir cual es el papel que los laicos
tuvimos en la Pasión de Jesucristo y sobre todo, cual es el papel
que hoy en día tenemos en este mundo falto de esperanza..
Francisco
Mier dirigió con mucho cariño nuestro trabajo, en sus
exposiciones nos mostró el perfil y la repercusión de
diferentes personajes, testigos presenciales de la Pasión, y
nos invitó a compartir en pequeños grupos nuestras reflexiones
y nuestra propia vida.. No se trataba sólo de formarse sino también
de compartir nuestras realidades, nuestras luces, nuestras dificultades
y, por supuesto de seguir creando vínculos de familia..
Cinco acciones fueron el eje de su reflexión: CONTEMPLAR,
REFLEXIONAR, NARRAR, CELEBRAR E IMITAR:
Contemplar.. Pero no con sólo con los ojos,
sino con el corazón.. Para contemplar hay que estar cerca.. Cerca
de Jesús Crucificado y sobre todo cerca de los crucificados de
nuestra tierra..
Reflexionar.. Descubrir el sentido de los acontecimientos..
La Pasión tiene que ser siempre algo punzante, que no permita
que nos acomodemos..
Narrar.. Pablo de la Cruz nos quiso misioneros, el
mismo fue el primer gran narrador de la Pasión.. Necesitamos
narradores, para que el mundo sepa, y después de saber, sea capaz
de creer..
Celebrar.. La cruz es símbolo de dolor y sin
embargo nuestra reflexión nos lleva a celebrarla.. Como Pasionistas,
si conocemos la fuerza de la cruz, la celebraremos con alegría..
Imitar.. Las actitudes con las que Jesús asumió
y vivó la Pasión..Hasta el punto de entregar nuestra vida
(y no hablamos de muerte)..
Así
pasó nuestro encuentro y así seguimos inventando mañana..La
familia pasionista es un espacio de vida, un hogar de puertas abiertas,
donde hay cabida para todo el mundo, donde nos valemos de la creatividad
y la energía de los más jóvenes y donde nos nutrimos
de la experiencia y la sabiduría de nuestros mayores.. Queda
mucho camino por andar, quizá a nosotros “sólo”
nos toca comenzar, quizá sólo somos precursores de algo
que únicamente el paso de los años convertirá en
realidad.. El reto es importante, y la responsabilidad es grande.. Pero
estamos dispuestos a “gastar” nuestra vida en esta historia,
en dar forma y sentido a todo lo que se va viviendo, en buscar caminos,
maneras.. Estamos dispuestos a poner el corazón y la
vida en ésta, nuestra Familia Pasionista..
Estamos en camino..De lo bueno a lo mejor..
Marta (Santander)